domingo, 6 de enero de 2013
¿ES LA IRA HUMANA?
Leyendo a Wayne W. Dyer en “Tus zonas erróneas”, comenta que la ira no es humana.
Si hacemos el siguiente silogismo:
La ira no es humana.
Yo tengo ira.
Yo no soy humano.
Me produce desazón, y la sensación que una de las premisas está mal enunciada.
Pues de lo que no tengo duda es que soy un SER HUMANO, y algunas veces tengo accesos de IRA.
Probablemente el dilema se deba a un matiz semántico.
Según Jorge Bucay en su libro “Autodependencia”, nos propone la siguiente clasificación para esta especie autodenominada “HOMBRE”.
Somos seres humanos: Todos presentamos características propias de los seres humanos.
Somos individuos: Cada uno tiene unas características propias que lo hace diferente de los demás.
Pero no todos somos personas. Para ello, se necesita un aprendizaje que nos hace ser seres sociales. Por lo tanto, este estadio no es innato.
Basándome en esta clasificación, puedo comprender a Dyer. Si usted padece ira, en ese momento, usted no es persona. Por supuesto, que es individual y humano, pero no persona.
La irascibilidad es una capacidad innata, que traemos como mamíferos que somos. Y nos ha sido útil durante muchos miles de años. Pero parece que nos acercamos a una época donde la ira nos es más perjudicial que beneficiosa.
Si usted, en algún momento siente ira viendo algún acontecimiento que considera injusto, es lo más normal del mundo pues somos seres humanos. Pero si le interesa evolucionar a persona, aprenda a dominarla. No sólo sentirá satisfacción, sino que controlará sus actos; y con ello, obtendrá mayor seguridad en sí mismo
sábado, 17 de noviembre de 2012
EL SER HUMANO. (Una opinión muy personal)
domingo, 5 de junio de 2011
LA PERSONA QUE PADECE ALZHEIMER. ¿QUIÉN ES?
Buscamos nuestra esencia, nuestro SER.
Nos hemos fabricado un roll, una identidad egótica que nos da bastante seguridad.
Soy fulanito de tal, vivo en la calle cual, tengo esta profesión, soy agradable, antipático,... cualquier etiqueta que nos hayamos colocado gracias a la manipulación consciente e inconsciente de los demás.
Como “ego” somos personas importantes o insignificantes. Es curioso observar la lucha de la supervivencia del ser humano en el plano abstracto de las ideas en beneficio de la especie.
Aunque aún nos queda mucho que aprender. No hay más que ver las noticias para descubrir que seguimos como en los tiempos cavernícolas, usando la fuerza bruta para cambiar situaciones sociales.
En la búsqueda de mi Ser esencial (sería más correcto decir: “del Ser”), he conseguido descubrir mi “ego” y observar su forma de actuar. Situaciones que antes me producían ansiedad, se han convertido en humorísticas observando lo sublime e imprescindible que me creía.
Unas personas que han conseguido que reflexione, y con ello desapegarme de mi ser egótico, han sido los enfermos de alzheimer.
Estas personas van perdiendo poco a poco su conciencia social, su ego. Llegando a convertirse en “bebés” de setenta u ochenta años.
Por eso cuando contemplo una persona con alzheimer, me viene el siguiente pensamiento: “Yo sé quién es, pero él no lo sabe”. Pienso que el estado de “sueño” del que hablan los budistas viene a ser parecido a éso, con la gran diferencia que nosotros disponemos de la capacidad fisiológica para despertar. Imposible para estos enfermos.
Curiosa perspectiva: Nosotros recordamos el roll de esas personas y podemos decirle quiénes son. Pero desde el punto de vista del enfermo:
¿QUIÉN ES UN ENFERMO DE ALZHEIMER?
domingo, 10 de abril de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
LA RESPIRACIÓN
